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Ley de Afinidad: trabajar pensamientos y sentimientos para alcanzar la felicidad

Por  0 Comentarios 18 noviembre, 2015

Si conocemos y respetamos la Ley de Afinidad podremos alcanzar los que nos propongamos. Si el hombre consigue afinar su estado físico y psíquico con las vibraciones del universo, podrá alcanzar los poderes celestes e intercambiar energía con ellos, recibiendo así ayuda y consuelo. Es una manera de comunicarse y atraer ciertas fuerzas para nuestro beneficio.

¿Cómo conseguirlo?

Cultivando el amor, la abnegación, la indulgencia y la generosidad, todo nuestro ser empezará por sí mismo a afinarse, porque se trabaja con fuerzas que automáticamente lo armonizan. Cuando un hombre introduce en sí mismo pensamientos negativos y sentimientos extraños, termina por destrozarse a sí mismo. De la misma manera, para conseguir equilibrar el organismo, hay que trabajar con pensamientos y sentimientos superiores que harán vibrar armoniosamente todos los centros espirituales.

Aquellas personas que no hacen nada para que sus pensamientos y energías funcionen correctamente se quejan de que la vida no tiene sentido. Su razonamiento no es correcto y deben cambiarlo para conseguir equilibrar sus energías y sentirse bien. Esto se puede conseguir a través del pensamiento interior gracias a la Ley Acústica de Resonancia, llamada también la Ley de Afinidad o Simpatía. Cuando esta ley es aprendida e interiorizada una fuerza interior hace que la persona se vea obligada a superarse para hacer vibrar las cuerdas más sensibles, más sutiles del ser, sabiendo que hay fuerzas, entidades y regiones que responderán.

Tanto si se hace el bien como si se hace el mal, este volverá un día inevitablemente a nosotros. Cada sentimiento que se tiene es de una naturaleza determinada, y despierta en el espacio fuerzas de la misma naturaleza que se dirigen hacia nosotros en virtud de la Ley de Afinidad. Gracias a esta Ley podemos tomar de las arcas del Universo todos los elementos que deseamos con la condición de proyectar pensamientos y sentimientos de la misma naturaleza. Los pensamientos y sentimientos determinan verdaderamente la naturaleza de los elementos y fuerzas que aparecen muy lejos, en algún lugar del espacio, y tarde o temprano, vuelven a nosotros.

Texto basado en el libro: El hombre a la conquista de su destino. Omraam Mikhaël Aïvanhov.

 

Cosmoconsejo: si necesitas consejo para conseguir equilibrar tu fuerza interior y alcanzar la felicidad en tu vida, contacta con nuestr@s vident@s. Ell@s te pueden ayudar.

 

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