Cada vez son más las personas que se sienten cómodas con su espiritualidad. No lo ven como una cosa extraña, sino como una parte más de la vida cotidiana. Sin embargo, hay algunos temas que aún cuesta asimilar completamente. Uno de ellos es la reencarnación: ¿realmente existimos desde antes de nacer?. ¿Tenemos vidas pasadas?. ¿Y qué hicimos en ellas?

¿Realmente hemos tenido otras vidas anteriores?

Seguro que has oído muchas veces estas dos afirmaciones científicas: “todo es energía” y “la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”. Pues bien, la conclusión no puede ser más clara: nosotros somos energía, y ni nos creamos ni nos destruimos, únicamente nos transformamos. Así que temas como la reencarnación, o la vida después de la muerte, tendrían que ser cuestiones totalmente aceptadas por nuestra sociedad, porque la ciencia ya lo ha demostrado. Pero no es así.

Saber que fuiste en una vida pasada no es algo que todo el mundo necesite. Hay un motivo por el cual no las recordamos, y en la mayoría de casos está bien así. Sin embargo, en otros casos sí puede ser de gran ayuda, ya sea para resolver un problema o para entender mejor algún aspecto de nuestra vida actual. Para discernir si para ti es importante o no, fíate de tu intuición. Es la mayor fuente de información que tienes. Si sientes que hay algo que deberías recordar, seguramente sea así.

¿En qué nos puede ayudar recordar nuestras vidas pasadas?

Lo más importante es tener claro que nuestra existencia se extiende más allá de lo que llamamos nacimiento y muerte. Estos dos procesos, que normalmente identificamos como el comienzo y el fin de la vida, en realidad son sólo dos cambios de etapa. Simplemente tomando plena conciencia de este hecho, se produce una relajación interior muy profunda. Nuestra visión se amplía, y todo lo que nos sucede en nuestra vida cotidiana, que tanto nos preocupa habitualmente, pasa a tener una importancia relativa. Nada es tan grave cuando sabes que eres eterno e indestructible.

En algunos casos, puede ser importante ir un poco más allá y recordar alguna información concreta de nuestras vidas pasadas. Saber que fuiste en tu vida pasada puede ser importante cuando hay algo que sucedió en el pasado y que nos está afectando en el presente.

Aunque esta idea puede resultar sorprendente en un primer momento, cuando aceptamos que existimos desde antes de nacer, se ve de forma lógica que puede haber eventos de vidas pasadas que nos estén afectando actualmente; de la misma manera que puede hacerlo un trauma infantil. Y sacarlo a la luz es una manera muy efectiva de resolverlo.

Otro motivo, más importante si cabe, para recordar eventos de vidas pasadas es simplemente entender mejor nuestra vida actual. Todos somos el resultado de los pasos que hemos dado en el pasado, y recordar vidas anteriores puede ayudarnos a ver con más claridad el sentido de nuestra vida.

¿Cómo podemos saber exactamente cuáles fueron esas vidas?

Una de las maneras más efectivas de recordar información concreta sobre nuestras vidas pasadas es la terapia regresiva. Básicamente, esta terapia consiste en entrar en un estado de relajación profunda para que la información que está contenida en nuestro subconsciente pueda salir con más facilidad.

Si crees que para ti es importante recordar algo de tus vidas pasadas, lo más aconsejable es acudir a un buen profesional de terapia regresiva. También es posible hacerlo solo, aunque es un poco más difícil obtener resultados. Simplemente relájate, y pídele a tu subconsciente que te diga lo que necesitas saber. Si escuchas con atención, te lo dirá.