¿A quién no le gusta el Otoño? Si estás buscando velas para esta temporada y hacer tu hogar más acogedor tienes que estar muy atento. Los aceites esenciales tienen beneficios diarios y a diferencia de las velas son 100% naturales. 

Los aceites esenciales nos ayudan a sentirnos bien con nosotros mismos. Pueden ayudar a curar y restaurar una sensación de bienestar a nuestros cuerpos. Los aceites vegetales, a diferencia de los aceites de fragancia, armonizan el cuerpo y estimulan sus habilidades curativas naturales. La aromaterapia es una herramienta maravillosa para el autocuidado.

Son tan antiguos como las primeras civilizaciones: se cree que los egipcios ya usaban aceites esenciales con fines cosméticos, medicinales y religiosos. También se sabe que el médico más conocido de todos los tiempos, Hipócrates, trataba a sus pacientes con aceites esenciales

A diferencia de los aceites vegetales, como es el de oliva, los aceites esenciales son sustancias muy concentradas y con una textura para nada aceitosa que se usan en cantidades pequeñas y que, por lo general, no pueden utilizarse en la alimentación, ya que en altas cantidades y sin diluirse pueden resultar tóxicos.

Caracterizados por su potente fragancia, se extraen de flores, hojas, resinas, frutas o raíces y, al ser muy volátiles, para conservarlas bien hay que guardarlas en un frasco opaco y un lugar fresco. Sin diluir, tampoco pueden aplicarse directamente en la piel, ya que podrían quemarla, y hay que mezclarlos con agua o los denominados aceites base, como el de almendra o el de oliva.

Uso de Aceites Esenciales

Las formas más seguras y más comunes de usar aceites esenciales son por inhalación a través de la nariz y la boca y por dilución para la aplicación de la piel a través del baño, masaje o otros cuidados de la piel. Lo mejor es comenzar a trabajar con un solo aceite a la vez. De esta manera sabrás exactamente qué dio los resultados, y te familiarizarás con el aceite individual.

Aceite esencial de Limón

Para heridas, verrugas y como prevención de hongos: se le atribuye un efecto reparador y cicatrizante, por este motivo está indicado en el tratamiento de diversos problemas de la piel. Los aceites esenciales de cítricos son muy buenos para prevenir hongos.
Como limpiador en casa: su fragancia fresca y efecto desinfectante lo convierte en una alternativa natural para usar en las tareas domésticas. Solo necesitarás diluir unas gotas de aceite esencial en agua, en una mezcla de limpiador hecho en casa o en aceite base, por ejemplo de almendras. También puedes preparar un spray con el que quitar el polvo a los objetos de tu casa.

Aceite esencial de Lavanda

Para dormir: a tu lista de trucos para dormir bien y evitar el insomnio, puedes sumar este paso. El aceite esencial de lavanda se ha usado tradicionalmente como un sedante y calmante natural para aliviar los problemas de sueño y estrés. Puedes inhalarlo y realizar respiraciones como si se tratara de una breve meditación o bien incorporar unas gotas en tu almohada.

Contra la jaqueca: las cefaleas tensionales en forma de migraña pueden ser incapacitantes y las terapias naturales son un recurso para mitigarlas. Una solución de aceite de oliva mezclado con aceite esencial de lavanda, aplicado con un suave masaje en la cabeza, puede contribuir a suavizar el dolor.

Aceite esencial de Sándalo

Fortalece el cabello y suaviza la piel: se utiliza como remedio natural para fortalecer el cabello muy fino y quebradizo. Con fines cosméticos, también puede añadirse unas gotas a fórmulas para hidratar las pieles secas.

Baño relajante:  Si añades una gotita en tu bañera te envolverá una fragancia tan reconfortante como vigorosa.